Parque de las Llamas (Santander)

El Parque de Las Llamas, oficialmente parque atlántico de Las Llamas, es un parque urbano de unas 11 hectáreas construido sobre un antiguo humedal en pleno centro de Santander, entre el Palacio de Deportes y el barrio de la Vaguada. No es un jardín cualquiera: bajo el césped y los paseos sigue habiendo agua, carrizo y una laguna con aves, así que caminar por él se parece más a visitar un pequeño espacio natural que a pasear por una plaza ajardinada.

Índice
  1. El nombre: la Vaguada de Las Llamas
  2. De marisma abandonada a parque público
  3. El humedal y sus aves
  4. El paseo, el carril bici y las instalaciones
  5. Cómo llegar y por qué combinarlo con El Sardinero
  6. Preguntas frecuentes sobre el Parque de Las Llamas
    1. ¿Qué es la Vaguada de Las Llamas?
    2. ¿Es gratis entrar al Parque de Las Llamas?
    3. ¿Cuándo se inauguró el Parque de Las Llamas?

El nombre: la Vaguada de Las Llamas

El parque se conoce indistintamente como Parque de Las Llamas o parque de la Vaguada de Las Llamas, y ese segundo nombre es el más fiel a su origen: "llama" es la palatalización cántabra de "lama", una palabra latina que significa cieno o lodo. No tiene nada que ver con el fuego. El topónimo aparece repetido en otros humedales de Cantabria, como La Llama en Penagos o en Arnuero, y siempre designa el mismo tipo de terreno bajo y encharcadizo.

De marisma abandonada a parque público

Antes de ser parque, la Vaguada era una zona pantanosa de más de 800.000 metros cuadrados, atravesada hasta principios del siglo XX por una de las dos rías de Santander. El desarrollo urbanístico de la Segunda playa de El Sardinero soterró el desagüe natural de esa ría, y el terreno quedó abandonado: sin apenas accesos, usado como vertedero de escombros y receptor de aguas residuales sin depurar durante décadas.

El Ayuntamiento de Santander adquirió los terrenos entre el Palacio de Deportes y la Bajada de Polio y encargó el proyecto a los arquitectos catalanes Enric Batlle y Joan Roig, especializados en paisajismo. Las obras arrancaron en 2006 y la primera fase del parque abrió al público el 11 de mayo de 2007. El resto de esa primera fase se inauguró un año después. El proyecto se planteó como un jardín botánico que recorre la vegetación atlántica de norte a sur, con más de 2.000 árboles de especies costeras europeas y americanas, e incluye guiños a la historia marítima de la ciudad: parte de los sillares del antiguo muelle de Naos, del siglo XV, recuperados durante unas obras en el centro, se trasladaron aquí.

El humedal y sus aves

El elemento central del parque sigue siendo la laguna, rodeada por un carrizal de unos 45.000 metros cuadrados donde crecen espadañas y lirios de agua. Desde que se recuperó el humedal, la riqueza de aves ha ido a más: según recogió en su día Europa Press, en el parque se ha registrado una media de más de 75 especies de aves cada año, con un acumulado histórico de 108 especies distintas, y unas 20 de ellas han llegado a nidificar en la zona.

Entre las que se pueden ver con más facilidad están la focha común, el ánade real y la gallineta, tan habituales que en algunos periodos llegan a estar sobrerrepresentadas. También frecuentan el humedal la garza real, el martín pescador, la abubilla, el rascón europeo y bandadas de golondrinas y estorninos en paso migratorio. En el agua conviven además sapos y tritones. No todo es fauna autóctona: también se han asentado especies invasoras liberadas por particulares, como el cangrejo americano, la tortuga de Florida o las carpas doradas, que compiten con la fauna propia del humedal.

El paseo, el carril bici y las instalaciones

El parque se organiza en tres niveles que aprovechan el desnivel del terreno: el superior, con los accesos; el intermedio, con las zonas de juego y deporte; y el inferior, junto al agua, pensado para el paseo tranquilo. Tiene un carril bici de 2,5 kilómetros, un parque de calistenia, un anfiteatro con graderío de piedra y césped para eventos al aire libre, una zona de restauración con ludoteca y tres aparcamientos.

Al estar pegado al Palacio de Deportes de Santander y al Escenario Santander —el recinto de conciertos y espectáculos de la ciudad—, es habitual que el parque se llene antes o después de un evento en cualquiera de los dos edificios. La zona de juegos infantiles queda cerca del aparcamiento del Palacio de Deportes, y las instalaciones deportivas, en las cotas más altas, próximas al campus universitario, para servir también a los estudiantes.

Es un parque de titularidad municipal y, como el resto de parques públicos de la ciudad, de entrada libre y gratuita, sin necesidad de reserva.

Cómo llegar y por qué combinarlo con El Sardinero

El Parque de Las Llamas está a un paseo corto de El Sardinero: basta con bajar desde la avenida de la Constitución hacia la costa para enlazar con la zona de playas. Es una buena forma de estirar las piernas antes o después de bajar a la arena, sobre todo si el plan del día ya incluye la guía de El Sardinero, sus playas, Piquío y el Gran Casino, o cualquiera del resto de playas de Santander.

Si el objetivo es un plan de un día completo por la ciudad, el Parque de Las Llamas no está entre las paradas obligatorias del centro histórico, pero encaja bien como desvío de última hora de la tarde para quien busca un rato de calma con agua y aves antes de volver al hotel. El resto de imprescindibles de la ciudad, incluida esta zona dentro de una ruta más amplia, están en la guía de qué ver en Santander.

Preguntas frecuentes sobre el Parque de Las Llamas

¿Qué es la Vaguada de Las Llamas?

Es el nombre del humedal urbano recuperado sobre el que se construyó el parque: una antigua zona pantanosa y de marisma, atravesada en su día por una ría de Santander, que estuvo degradada y abandonada durante décadas antes del proyecto municipal que dio lugar al parque actual.

¿Es gratis entrar al Parque de Las Llamas?

Sí. Es un parque público municipal de acceso libre, sin entrada ni reserva, igual que el resto de parques y jardines de Santander.

¿Cuándo se inauguró el Parque de Las Llamas?

La primera fase abrió al público el 11 de mayo de 2007, y el resto de esa fase se inauguró un año después. El proyecto se planteó por fases y con el tiempo se han ido sumando ampliaciones sobre el diseño original.

Te puede interesar:

Subir