El Sardinero, Santander: playas, Piquío y Gran Casino
El Sardinero es la zona de playas de Santander, el barrio que creció alrededor de dos arenales separados por un promontorio ajardinado y presidido por un casino de la Belle Époque. Si buscas el estadio de fútbol del Racing —que también se conoce popularmente como "El Sardinero"—, esta guía no es la tuya: aquí hablamos de la playa, sus dos tramos, los Jardines de Piquío y el Gran Casino.
Primera Playa de El Sardinero
La Primera es la playa histórica, la que arrancó todo. Según los datos oficiales de Turismo de Santander, tiene 350 metros de longitud y una anchura media de 80 metros, de arena fina y dorada, y se encuentra a los pies del Gran Casino, en el centro neurálgico de la zona.
Fue la elegida por la monarquía española y la nobleza a mediados del siglo XIX para tomar los llamados Baños de Ola, por los supuestos beneficios terapéuticos del agua de mar. De ahí viene toda la urbanización posterior de El Sardinero: hoteles, paseos y el propio casino se construyeron para dar servicio a quienes venían a bañarse aquí.
Para el día a día, la Primera es la más equipada de las dos: cuenta con ascensor de acceso a la arena para personas con movilidad reducida, tumbonas y toldos en alquiler, duchas y taquillas, y está conectada con el centro por carril bici y transporte público frecuente. En verano tiene zona de juegos infantil supervisada, con actividades de biblioplaya y sostenibilidad, y hay varias escuelas de surf en las inmediaciones. También hay dos espacios dedicados a los bolos y las palas cántabras, donde se junta gente a jugar sin necesidad de reserva.
Segunda Playa de El Sardinero
La Segunda es, con diferencia, el arenal más grande de Santander: 1.000 metros de longitud y la misma anchura media que la Primera, unos 80 metros, según Turismo de Santander. Queda separada de la Primera por el promontorio de los Jardines de Piquío, pero en bajamar se puede caminar por la orilla desde la Segunda hasta La Concha, atravesando la Primera: un paseo de más de kilómetro y medio que solo funciona con la marea baja.
Tiene también su propia historia social: mientras la Primera era la playa de la nobleza, la Segunda estaba reservada al pueblo llano y tenía un balneario propio, el de Castañeda, por lo que todavía se la conoce como "Playa de Castañeda". Y tiene un hito deportivo real, no una leyenda de bar: el 10 de marzo de 1963, el joven Jesús Fiochi surfeó aquí por primera vez en España, según recoge la propia Turismo de Santander. Su oleaje moderado y constante sigue haciendo de la Segunda la playa de referencia del surf en la ciudad.
Los servicios son parecidos a los de la Primera —tumbonas y sombrillas de alquiler, zona de juegos infantil con monitoras, espacios para palas y otros deportes como el voleibol—, con la diferencia de que está junto al Parque de Mesones y a una amplia zona de aparcamiento. En temporada de baño (del 15 de junio al 15 de septiembre) cuenta con puesto médico fijo y ambulancia; los fines de semana del resto de junio también hay cobertura. En sus inmediaciones, con vistas a la playa, está el restaurante El Serbal, el único con Estrella Michelin de la zona. Al final de su paseo marítimo están las letras de "Santander", el punto donde más gente para a hacerse una foto.
Jardines de Piquío: el mirador entre las dos playas
Los Jardines de Piquío ocupan el promontorio que separa la Primera de la Segunda y son, por diseño, el mejor mirador de todo El Sardinero: terrazas escalonadas con palmeras y parterres que se asoman directamente al Cantábrico. Se construyeron en 1925, obra de Ramiro Saiz Martínez, y desde entonces son el corazón de la fiesta de los Baños de Ola. Dos elementos identifican el jardín: la Bola del Mundo y la mesa zodiacal, ambos parte del diseño original.
La visita no cuesta nada, no exige reserva y no lleva más de diez minutos, pero es el punto que más rentabilidad da por tiempo invertido de todo el paseo del Sardinero: se ve toda la bahía exterior, las dos playas a la vez y, según la hora, el atardecer.
El Gran Casino de El Sardinero
El edificio que corona la Primera playa, en la plaza de Italia, es el Gran Casino de El Sardinero, construido en 1916 según proyecto del arquitecto cántabro Eloy Martínez del Valle, siguiendo los cánones de la Belle Époque francesa. Es el edificio que mejor resume la época dorada del turismo santanderino: se levantó para dar servicio a la aristocracia y a la Familia Real que veraneaba en la ciudad tras la llegada de Alfonso XIII y sus antecesores a los Baños de Ola.
Hoy sigue en funcionamiento como casino de juego, con salas de máquinas y mesas, restaurante y terraza con vistas a la playa. El acceso a las salas de juego sigue la regla estable de cualquier casino en España: mayoría de edad y DNI en regla; para horarios y condiciones actuales, la fuente es la propia web del establecimiento. Aunque no juegues, el edificio merece una foto desde fuera solo por su fachada y su posición, justo en el punto donde el paseo de la Primera playa se convierte en la avenida de la Reina Victoria.
Qué playa elegir según el plan
Si el objetivo es estar cerca de todo —casino, hoteles, restaurantes, transporte—, la Primera es la opción más cómoda y también la más concurrida en temporada alta. Si el plan incluye surf, la Segunda es la referencia histórica y actual, con más espacio para tabla y menos gente por metro de arena al ser el doble de grande. Para desconectar sin salir de la ciudad, el propio paseo de Piquío entre ambas es la mejor pausa: gratis, con banco y sin colas.
Ninguna de las dos playas está pensada para aguas totalmente tranquilas: si vas con niños pequeños y quieres evitar el oleaje, las playas de dentro de la bahía —Los Peligros, La Magdalena, Bikini— son mejor opción, y las tienes descritas en la guía de las playas de Santander.
Cómo llegar y aparcar
El Sardinero está bien conectado con el centro de Santander por el paseo marítimo, carril bici y autobús urbano; en coche, la Segunda tiene la ventaja de contar con una amplia zona de aparcamiento junto al Parque de Mesones, mientras que en la Primera el aparcamiento está más ajustado por la densidad de hoteles y edificios. En temporada alta, lo más rápido para llegar desde el centro sigue siendo caminar por el paseo de la bahía o coger el autobús urbano, evitando el tramo en coche.
Antes de planear el día, conviene mirar la tabla de mareas de Santander: con la marea baja se puede caminar por la orilla de una playa a otra, y con la alta el arenal disponible se reduce mucho, sobre todo en la Primera.
Preguntas frecuentes sobre El Sardinero
¿Por qué se llama El Sardinero?
La zona toma el nombre de su pasado como zona de pesca y venta de sardina, antes de que a mediados del siglo XIX se transformara en el destino de baños de mar que dio origen al Santander turístico actual.
¿Dónde está El Sardinero?
Es el tramo de costa al norte del centro de Santander, entre la Península de la Magdalena y la senda que sube hacia Cabo Mayor. Se llega andando desde el centro por el paseo de la bahía o en autobús urbano.
¿Cuál es la diferencia entre la Primera y la Segunda playa de El Sardinero?
La Primera es más pequeña (350 m), está junto al Gran Casino y tiene más servicios y ambiente urbano. La Segunda es el doble de larga (1.000 m), tiene más espacio, es la referencia del surf en la ciudad y cuenta con más aparcamiento.
¿El Sardinero es lo mismo que el estadio del Racing?
No exactamente. El Sardinero es el nombre de todo el barrio y su zona de playas; el estadio del Racing de Santander, oficialmente Campos de Sport de El Sardinero, toma el nombre del barrio en el que está construido, pero es un recinto deportivo aparte, no la playa.
Para ver el resto de imprescindibles de la ciudad, incluida esta misma zona dentro de una ruta completa, está la guía de qué ver en Santander, y para comparar con el resto de arenales de la región, la guía de las mejores playas de Cantabria.
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