Julióbriga: guía de la ciudad romana y el Museo Domus en Retortillo

Julióbriga es la ciudad romana más citada por los autores clásicos en todo el territorio de los cántabros, y sus restos se conservan en Retortillo, a tres kilómetros de Reinosa. Sobre el yacimiento se levanta el Museo Domus, una reconstrucción de una vivienda romana que se visita de forma guiada y que explica, estancia por estancia, cómo vivía una familia acomodada en esta ciudad hace casi dos mil años.

Índice
  1. Qué es Julióbriga y por qué es la ciudad romana más importante de Cantabria
  2. Qué se conserva en el yacimiento
  3. El Museo Domus: la casa romana reconstruida
  4. Cómo es la visita a Julióbriga
  5. Precio de la entrada
  6. Qué combinar con la visita a Julióbriga
  7. Cómo llegar a Julióbriga
  8. Preguntas frecuentes sobre Julióbriga
    1. ¿Qué es Julióbriga?
    2. ¿Quién fundó Julióbriga?
    3. ¿Se puede visitar Julióbriga sin guía?
    4. ¿Cuándo cierra Julióbriga?

Qué es Julióbriga y por qué es la ciudad romana más importante de Cantabria

El nombre significa, literalmente, «ciudad fortificada de Julio»: se fundó hacia el año 19 a.C., justo después de que Roma consumara su victoria sobre los cántabros, y se bautizó en memoria de Julio César, padre adoptivo del emperador Augusto. Plinio el Viejo la cita como la única, de los nueve poblados cántabros que menciona, digna de recordarse por su desarrollo urbanístico, gracias a su actividad administrativa y a su posición estratégica en la ruta que unía la costa cantábrica con la Meseta.

La ciudad alcanzó su máximo esplendor durante los siglos I y II d.C. y quedó abandonada de forma paulatina en la segunda mitad del siglo III d.C. Durante siglos sus restos permanecieron ocultos, hasta que en 1768 el agustino Enrique Flórez identificó los afloramientos arqueológicos de Retortillo con la antigua Julióbriga. A partir de ahí se sucedieron los estudios, con el primer trabajo monográfico de Demetrio Duque y Merino en 1885 y, ya en el siglo XX, las campañas sistemáticas dirigidas por Jesús Carballo, Ángel Hernández Morales, Antonio García y Bellido y, más recientemente, José Manuel Iglesias Gil, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Cantabria. A día de hoy se ha excavado entre el 5% y el 10% del trazado urbano completo de la ciudad.

Qué se conserva en el yacimiento

Lo excavado hasta ahora permite reconocer las dos calles principales de la ciudad romana, el cardo y el decumano, y parte del foro, situado en su cruce. En el foro, porticado, se conservan los cimientos de un pequeño templo dedicado a Júpiter, protector de Roma, y a Augusto, fundador de la ciudad. Sobre ese mismo foro se levanta hoy la iglesia románica de Santa María de Retortillo, construida en el siglo XII directamente encima de los restos romanos.

Cerca del foro se sitúa un barrio de clase baja, formado por pequeñas viviendas de entre 15 y 35 metros cuadrados sin patio central, donde convivían la familia y los animales. Separadas por la carretera que hoy llega a Retortillo están los cimientos de la casa de los Morillos y, junto a ella, la casa de los Mosaicos, ambas de unos 700 metros cuadrados y pertenecientes a familias de nivel medio-alto. En la zona conocida como «La Llanuca» se encuentran las viviendas más grandes, de en torno a 1.200 metros cuadrados, comparables a mansiones actuales, que pertenecieron a la clase alta de la ciudad.

El Museo Domus: la casa romana reconstruida

Sobre el solar de la propia ciudad se ha levantado la casa-Domus, una reconstrucción de la llamada «casa de los Morillos» ambientada en época romana. La visita se inicia con un audiovisual que sitúa al visitante en los antecedentes históricos y en los hechos que llevaron a la fundación de la ciudad, y continúa con un recorrido guiado por las principales estancias de una vivienda romana: el atrium (patio interior), el lararium (altar doméstico), la culina (cocina), el triclinium (salón-comedor), el cubiculum (dormitorio) y la tabernae (tienda). El centro exhibe además los objetos más significativos recuperados en las distintas campañas de excavación de la ciudad.

Cómo es la visita a Julióbriga

La visita a la casa-Domus es siempre guiada y tiene una duración aproximada de 45 minutos, con un aforo máximo de 20 personas por sesión. Conviene llegar al centro entre 20 y 30 minutos antes de la hora reservada, ya que el acceso se organiza de forma escalonada y el guía solicita las entradas 5 minutos antes de empezar. El centro está adaptado para personas con movilidad reducida.

Regla estable de apertura: Julióbriga cierra todos los lunes del año, además de los días 1 y 6 de enero y 24, 25 y 31 de diciembre. Dentro de esa regla, el horario se organiza en tres tramos de temporada —baja, media y alta— con distintas franjas y número de sesiones diarias, que además pueden alterarse por motivos climatológicos. Como el centro organiza el acceso por sesiones con aforo limitado, lo más práctico es reservar con antelación y comprobar el horario y las sesiones disponibles del día en la web oficial de los Centros Culturales de Cantabria antes de ir.

Precio de la entrada

La entrada a Julióbriga es de pago, con varios tramos: una tarifa general para mayores de 13 años, una tarifa reducida para menores entre 4 y 12 años y para determinados colectivos (familias numerosas, personas mayores, desempleados, estudiantes o personas con discapacidad, previa acreditación), una tarifa de grupo a partir de 11 personas —con un precio específico más bajo para grupos escolares— y entrada gratuita para los más pequeños y para algunos colectivos concretos como guías oficiales de Cantabria. Como los importes exactos se revisan de un año a otro, conviene consultarlos el mismo día en la web oficial antes de comprar, sobre todo si se viaja en grupo.

Qué combinar con la visita a Julióbriga

La propia gestión del centro recomienda combinar la visita con otros dos puntos de la misma red de centros culturales: el Arqueositio Cántabro-Romano de Camesa-Rebolledo, otro yacimiento romano de la comarca, y el Centro de Interpretación del Románico, en Villacantid, dedicado al patrimonio románico de la zona. Los tres forman parte de un mismo circuito de patrimonio romano y medieval en el sur de Cantabria.

Si el viaje empieza o termina en Santander, tiene sentido completar la visita con el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC), que reúne piezas de yacimientos de toda la región y ayuda a poner en contexto lo que se ve en Julióbriga.

Cómo llegar a Julióbriga

El yacimiento está en Retortillo, dentro del término municipal de Campoo de Enmedio, a tres kilómetros de Reinosa. El centro se asienta sobre una loma con vistas al embalse del Ebro, en el extremo sur de Cantabria, cerca del límite con Castilla y León. Reinosa es el punto de partida más práctico: desde allí sale la carretera local que lleva hasta Retortillo, y la ciudad cuenta además con estación de tren y buena conexión por carretera con el resto de la región.

Preguntas frecuentes sobre Julióbriga

¿Qué es Julióbriga?

Julióbriga fue la ciudad romana más importante del territorio de los cántabros, fundada hacia el 19 a.C. Sus restos se conservan en Retortillo (Campoo de Enmedio), junto al Museo Domus, una reconstrucción de una vivienda romana que se visita de forma guiada.

¿Quién fundó Julióbriga?

La ciudad se fundó tras la victoria de Roma sobre los cántabros, bajo el emperador Augusto, que le dio nombre en memoria de su padre adoptivo, Julio César.

¿Se puede visitar Julióbriga sin guía?

No: la visita a la casa-Domus es siempre guiada, con sesiones de aforo limitado y una duración aproximada de 45 minutos. Conviene reservar con antelación, sobre todo en temporada alta.

¿Cuándo cierra Julióbriga?

Cierra todos los lunes del año, además de los días 1 y 6 de enero y 24, 25 y 31 de diciembre. El resto del horario cambia por temporadas, así que conviene confirmarlo en la web oficial antes de ir.

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