Cómo ir de Bilbao a Santander

Entre Bilbao y Santander hay unos 100 kilómetros de costa cantábrica, y la ruta se cubre principalmente de dos formas prácticas: autobús directo con ALSA o coche por la A-8. Existe también una tercera opción, el tren de vía estrecha de Renfe, pero es la más lenta de las tres y conviene saberlo antes de reservar. Esta guía compara las tres para que elijas según lo que de verdad te importa: tiempo, comodidad o paisaje.

Índice
  1. En autobús con ALSA
  2. En coche por la A-8
  3. Paradas en el camino si vas en coche
  4. Qué llevar en cuenta según tu equipaje
  5. En tren: la opción lenta
  6. Bus o coche: qué conviene según el viaje
  7. Qué hacer al llegar a Santander
  8. Preguntas frecuentes

En autobús con ALSA

ALSA es la compañía que opera la línea directa Bilbao-Santander, y es la opción más sencilla si no quieres conducir ni depender de un coche al llegar. La ruta discurre por la A-8, la autovía del Cantábrico, así que el trayecto en autobús es prácticamente el mismo recorrido que harías en coche, con la diferencia de que el conductor se ocupa del tráfico y tú puedes descansar, trabajar o simplemente mirar la costa.

La regla estable es que hay varias salidas diarias, con más frecuencia en fines de semana y en temporada alta (verano, puentes, Semana Santa) que en un día laborable de invierno. El número exacto de servicios, los horarios de salida y el precio del billete cambian según la fecha y la antelación con la que compres, así que lo correcto es consultarlos directamente en alsa.es el mismo día que vayas a viajar, en vez de fiarte de una cifra que puede haber quedado desactualizada.

Ventajas del autobús frente al coche: no necesitas aparcar en Santander (que en el centro tiene coste y plazas limitadas), no pagas gasolina ni peajes, y si vienes en avión hasta Bilbao y tu destino final es Cantabria, es la forma más directa de completar el trayecto sin alquilar un vehículo.

En coche por la A-8

Si prefieres ir por tu cuenta, la ruta es la A-8 (Autovía del Cantábrico), que une Bilbao y Santander en línea prácticamente recta pegada a la costa. La distancia ronda los 100 kilómetros, y en condiciones normales de tráfico el trayecto se resuelve en torno a una hora, algo más si sales en hora punta de Bilbao o si decides parar en alguno de los pueblos costeros del camino, como Castro Urdiales o Laredo.

El coche tiene sentido si vas a moverte mucho por Cantabria una vez llegues, si viajas con mucho equipaje o en grupo, o si te apetece hacer alguna parada en ruta. El inconveniente aparece al llegar: Santander es una ciudad que se recorre bien andando, y el centro y las zonas cercanas a la playa tienen aparcamiento regulado y limitado, así que conviene tenerlo en cuenta al elegir dónde alojarte.

Paradas en el camino si vas en coche

La ventaja real del coche frente al autobús directo es que puedes romper el viaje en cualquier punto de la costa, algo que el autobús solo hace si su ruta concreta incluye esa parada. Entre Bilbao y Santander, la A-8 pasa muy cerca de dos villas marineras que merecen una parada de una o dos horas si no vas con prisa.

La primera es Castro Urdiales, ya en la costa cántabra nada más cruzar desde el País Vasco, con su puerto, su casco antiguo y la iglesia gótica junto al mar. Un poco más adelante, ya en pleno camino hacia Santander, está Laredo, otra de las villas marineras históricas de Cantabria, con playa amplia y un casco viejo que vale la pena recorrer a pie. Ninguna de las dos añade un desvío largo: están prácticamente sobre la propia A-8, así que parar no penaliza demasiado el tiempo total de viaje.

Si vas en autobús, esta posibilidad depende del servicio concreto: algunos trayectos de ALSA hacen paradas intermedias en localidades de la costa y otros son más directos, así que si te interesa bajarte a mitad de camino conviene comprobarlo al reservar, no darlo por hecho.

Qué llevar en cuenta según tu equipaje

El equipaje es uno de los factores que más inclina la decisión, y suele pasarse por alto hasta que ya estás en la estación. En autobús, el espacio de maletero es limitado y compartido con el resto de pasajeros, así que si viajas con mucho volumen (tablas de surf, bicicletas, varias maletas grandes por persona) conviene confirmar antes qué admite el servicio concreto. En coche no hay ese problema: cargas lo que quepa en el maletero y punto.

Para una escapada de fin de semana con una mochila o una maleta de cabina por persona, el autobús no supone ninguna limitación real y sigue siendo la opción más simple. El coche empieza a compensar claramente cuando el grupo es numeroso o el equipaje es voluminoso, porque ahí el coste y la comodidad de un solo vehículo suelen ganar a varios billetes de autobús.

En tren: la opción lenta

Existe una línea ferroviaria de vía estrecha operada por Renfe (heredera de la antigua FEVE) que conecta Bilbao-Concordia con Santander bordeando la costa cantábrica. Es un trayecto pensado para disfrutar del paisaje, no para llegar rápido: la vía estrecha y el recorrido pegado a la costa lo hacen notablemente más lento que el autobús o el coche por autovía, con varias paradas intermedias en pueblos de la costa vasca y cántabra.

Si tu prioridad es el tiempo, esta no es tu opción. Si en cambio te sobra el día y te apetece un recorrido tranquilo por la costa, puede ser una experiencia en sí misma. Los horarios y la duración exacta cambian con el servicio, así que consúltalos en renfe.com antes de planificar el resto del día alrededor de este trayecto.

Bus o coche: qué conviene según el viaje

Si no tienes coche propio o no quieres alquilar uno, el autobús de ALSA es la opción por defecto: te deja en Santander sin más gestiones. Si vas a usar el coche para moverte por otros puntos de Cantabria (playas, pueblos del interior, la costa oriental), te compensa traerlo desde Bilbao y asumir el tema del aparcamiento en la ciudad. Y si viajas en grupo con varias maletas, el coche suele salir más cómodo que gestionar el equipaje en una parada de autobús.

Para una escapada de fin de semana centrada solo en la ciudad de Santander, sin planes de moverte por el resto de la región, el autobús es normalmente la opción más simple: sin conducir, sin aparcar y sin gastos de combustible.

Qué hacer al llegar a Santander

Una vez en Santander, lo habitual es empezar por el centro y bajar hacia la bahía o subir hacia El Sardinero, la zona de playas de la ciudad. Si todavía no tienes claro el itinerario, esta web tiene una guía completa de qué ver en Santander con los puntos imprescindibles, y un repaso más a fondo de El Sardinero si tu plan incluye playa. Para organizar el alojamiento según la zona de la ciudad que más te interese, puedes consultar la guía de dónde dormir en Santander.

Si además quieres ver el resto de las opciones para llegar a la ciudad —no solo desde Bilbao, sino en general por tierra, mar y aire—, la guía de cómo llegar a Santander lo cubre con más detalle.

Preguntas frecuentes

¿Hay tren directo y rápido entre Bilbao y Santander?
No en el sentido de un tren de alta velocidad o similar. La única conexión ferroviaria es la línea de vía estrecha de Renfe, que es más lenta que el autobús o el coche por la A-8.

¿Cuánto se tarda en coche de Bilbao a Santander?
La distancia son unos 100 km por la A-8, y en condiciones normales el trayecto ronda la hora, algo más si hay tráfico a la salida de Bilbao o si paras en el camino.

¿El autobús va directo, sin trasbordos?
ALSA cubre la ruta Bilbao-Santander de forma directa por la A-8. El número de salidas y si hacen alguna parada intermedia depende del horario concreto, así que conviene comprobarlo en alsa.es al reservar.

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