Tudanca, Cantabria: guía del pueblo-museo del valle del Nansa

Tudanca es un municipio pequeño del valle del Nansa, en el oeste de Cantabria, que se recorre casi entero en un paseo: cuatro núcleos de población, un puñado de casas de piedra y una biblioteca de 25.000 libros escondida dentro de una casona del siglo XVIII. Su aldea principal está declarada Conjunto Histórico-Artístico Nacional desde 1983, y es de los pocos pueblos de Cantabria donde el motivo de la visita no es una playa ni una cueva, sino una casa que se convirtió en museo casi por accidente.

Índice
  1. La Casona de Tudanca, la casa que se convirtió en museo
  2. Los 25.000 libros de José María de Cossío
  3. La vaca tudanca, una raza que lleva el nombre del pueblo
  4. El Prau Concejo, la costumbre que sigue viva
  5. Los cuatro núcleos del municipio
  6. Fiestas de Tudanca
  7. Cómo llegar y qué ver cerca

La Casona de Tudanca, la casa que se convirtió en museo

La Casona se levantó a mediados del siglo XVIII por encargo de Pascual Fernández de Linares, un indiano nacido en Tudanca que hizo fortuna en Perú, según recoge el Ayuntamiento. Es, además, el escenario histórico de Peñas Arriba, la novela de José María de Pereda ambientada en un pueblo de montaña muy parecido a este.

Por dentro conserva el ambiente de un hogar hidalgo montañés, con muebles y estancias que no han cambiado de función en dos siglos y medio. Pero lo que la distingue de cualquier otra casona cántabra está en su biblioteca.

Los 25.000 libros de José María de Cossío

El último propietario de la Casona fue José María de Cossío, académico de la Real Academia Española y uno de los grandes eruditos literarios del siglo XX en España. A su muerte donó la casa y su biblioteca a la Diputación Regional de Cantabria, y hoy funciona como museo.

El fondo supera los 25.000 volúmenes, con ediciones de los siglos XVI al XVIII y una colección especialmente rica en literatura del siglo XX: es una de las mejores de España en ejemplares de la Generación del 27 con dedicatorias autógrafas. El archivo custodia también manuscritos originales, entre ellos textos de Federico García Lorca y Camilo José Cela.

Mientras Cossío vivió allí, la Casona fue un punto de encuentro intelectual poco habitual para un pueblo de montaña: por sus salones pasaron Miguel de Unamuno, Francisco Giner de los Ríos, Rafael Alberti y Gerardo Diego, entre otros. Fueron ellos quienes, con sus escritos, llevaron el nombre de Tudanca fuera de Cantabria.

La Casona se visita como museo bajo la gestión del Gobierno de Cantabria, heredera de aquella Diputación Regional. Como el horario de apertura puede variar según la temporada, conviene confirmarlo antes de acercarse a través del propio Ayuntamiento de Tudanca o de Turismo de Cantabria.

La vaca tudanca, una raza que lleva el nombre del pueblo

Tudanca no solo da nombre a un pueblo: también identifica a una raza de ganado bovino autóctona de Cantabria. Es una raza rústica y primitiva, de aptitud fundamentalmente cárnica, cuya calidad se atribuye a un régimen de vida en libertad, pastando en los montes de la región. Verla pastar en las laderas alrededor del pueblo es parte del paisaje habitual de la zona.

El Prau Concejo, la costumbre que sigue viva

En Tudanca perdura una tradición ganadera poco común: la explotación comunal de pastos conocida como el «Prau Concejo». Cada año, el día de San Agustín, se sortea entre los vecinos el prado del concejo, dividido previamente en lotes. Es una costumbre que viene de siglos atrás y que el municipio mantiene tal cual.

Los cuatro núcleos del municipio

El municipio de Tudanca agrupa cuatro núcleos de población: La Lastra, Santotís, Sarceda y la propia Tudanca, que da nombre al conjunto. Según los datos del Ayuntamiento, tiene una superficie de 52,4 km² y una población en torno a los 292 habitantes, lo que deja una densidad muy baja, de apenas 5,57 habitantes por km². Es, en otras palabras, un municipio pequeño y disperso, típico de la Cantabria interior. Todo el término se sitúa en una depresión de la zona media-alta del río Nansa, y se accede siguiendo la carretera que remonta el río hasta enlazar con Puentenansa.

Por el camino se ven los cultivos aterrazados que caracterizan la ladera, una forma de aprovechar el terreno de montaña que sigue bien visible desde la propia carretera, en un entorno de robles y abedules.

Fiestas de Tudanca

Cada núcleo del municipio celebra su propia fiesta patronal, siempre en la misma fecha del calendario, según el registro del Ayuntamiento:

  • Sarceda: San Blas, el 3 de febrero.
  • La Lastra: San Juan, el 24 de junio.
  • Tudanca: San Pedro, el 29 de junio.
  • Tudanca: Nuestra Señora de las Nueves, el 5 de agosto.
  • Santotís: Nuestra Señora de la Vega, el 15 de agosto.

La Lastra celebra además una feria de ganado —bovino, ovino, caprino y caballar— el primer domingo de octubre, en el paraje conocido como El Campo de La Lastra.

Cómo llegar y qué ver cerca

Se llega por la carretera que sigue el curso del río Nansa, que conecta Tudanca con Puentenansa. Es la misma vía que da acceso a otros pueblos del valle, así que la visita se combina bien con una ruta más amplia por la comarca de Saja-Nansa.

El pueblo más cercano con el que suele emparejarse en cualquier itinerario es Bárcena Mayor, otro de los conjuntos históricos de referencia de la zona y a poca distancia en coche. Para organizar una ruta más larga por la región, la guía de los pueblos más bonitos de Cantabria incluye Tudanca dentro del recorrido por Saja-Nansa junto con Bárcena Mayor y Carmona. Si buscas dónde dormir en la zona, la guía de posadas de Cantabria incluye alojamientos rurales de la comarca de Saja-Nansa. Y para planificar el resto del viaje, la guía de qué ver en Cantabria reúne el resto de pueblos, playas y rutas de la región.

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