Cómo ir de Santander a Potes: en coche y en autobús
De Santander a Potes hay 115 kilómetros, y en la práctica solo hay dos formas razonables de hacerlos: en coche por la N-621 a través del desfiladero de La Hermida, o en el autobús regional que cubre esa misma ruta a diario. No hay tren ni forma de acortar el trayecto: Liébana está en el extremo opuesto de la región respecto a la capital, así que sea cual sea el medio, cuenta con dedicarle una mañana o una tarde entera.
Esta guía explica las dos opciones con el dato que de verdad hace falta antes de salir: qué carretera coger, cuánto se tarda, quién opera el autobús y qué mirar de camino si decides parar antes de llegar.
- En coche: la ruta por la A-67 y el desfiladero de La Hermida
- En autobús: la línea regional Santander–Potes
- ¿Hay tren hasta Potes?
- Qué tener en cuenta si conduces por el desfiladero
- Aprovecha la ruta: qué ver de camino
- Al llegar a Potes
- Si sigues hacia los Picos de Europa
- Preguntas frecuentes sobre cómo ir de Santander a Potes
En coche: la ruta por la A-67 y el desfiladero de La Hermida
La ruta en coche es siempre la misma y no tiene alternativa razonable: sales de Santander por la A-67 en dirección Torrelavega, la sigues hasta enlazar con la A-8 hacia el oeste, y sales de la autovía en Unquera. Desde ahí se deja la autovía y se coge la N-621, que sube el valle del Deva y atraviesa el desfiladero de La Hermida hasta llegar a Potes.
Son 115 kilómetros y, sin tráfico ni paradas, en torno a 1 hora y 45 minutos. Ese tiempo es orientativo: la N-621 dentro del desfiladero es una carretera de un carril por sentido, con curvas y sin arcén en varios tramos, así que no rinde igual que la autovía y no conviene calcularla como si fuera autopista. Si vas detrás de un camión o de una autocaravana en temporada alta, cuenta con algo más.
No hay peajes en todo el trayecto ni rutas alternativas que merezca la pena valorar: la N-621 por el desfiladero es, con diferencia, la vía más directa y la que usa el tráfico regular hacia Liébana.
En autobús: la línea regional Santander–Potes
Existe una línea de autobús regular entre Santander y Potes, integrada en la red de transporte público de la región y con parada en la estación de autobuses de Santander. Según la Fundación Camino Lebaniego —que orienta a los peregrinos que usan esta línea para completar o iniciar tramos del Camino—, la compañía que cubre este trayecto es Autobuses Palomera, y el recorrido hace parada en Unquera, donde se puede enlazar con otras líneas hacia Asturias.
La regla estable, más que un horario fijo, es esta: hay salidas regulares en ambos sentidos, con más frecuencia entre semana que en fin de semana, y el trayecto completo dura sensiblemente más que en coche porque el autobús para en varios pueblos por el camino. Los horarios cambian de una temporada a otra —hay ajustes en Semana Santa, verano y el resto del año—, así que lo fiable es consultarlos el mismo día del viaje en la web oficial del Consorcio de Transportes de Cantabria, donde figura la línea regional Santander–Potes con todas sus paradas, o llamar directamente a Palomera.
Para volver, el mismo criterio: en Potes hay estación de autobuses con salidas hacia Santander, y Unquera vuelve a ser el punto donde se puede combinar con otras líneas si el destino final no es la capital.
¿Hay tren hasta Potes?
No. Potes no tiene estación de ferrocarril ni la ha tenido nunca como tal: es un dato estable, no una cuestión de horarios. La estación de tren más cercana está en Unquera, dentro de la red de FEVE que conecta Cantabria con Asturias y con Bilbao, pero desde ahí hasta Potes quedan todavía unos 40 kilómetros por la propia N-621, que hay que cubrir en coche, taxi o combinando con el autobús regional. Quien busque llegar en tren tiene que asumir, de una forma u otra, un último tramo por carretera.
Qué tener en cuenta si conduces por el desfiladero
El desfiladero de La Hermida es el tramo más vistoso del trayecto y también el que exige más atención al volante. Son más de 20 kilómetros de carretera encajonada entre paredes de roca, siguiendo de cerca el cauce del Deva, con curvas continuas y varios túneles cortos. No es una carretera peligrosa si se conduce con calma, pero sí conviene tener presente:
- No hay muchos sitios para adelantar. Si vas detrás de un vehículo lento, lo normal es esperar a un tramo despejado en vez de forzar el adelantamiento.
- En invierno puede haber hielo en las zonas donde el sol no llega directamente al asfalto, sobre todo por la mañana temprano.
- La cobertura móvil es irregular en el interior del desfiladero, así que conviene tener la ruta descargada si dependes del GPS del móvil.
- Hay gasolineras en Unquera y en Potes, pero no dentro del propio desfiladero: no está de más repostar antes de entrar si el depósito anda justo.
Aprovecha la ruta: qué ver de camino
El trayecto en sí ya es parte del plan si tienes tiempo. En Unquera, el pueblo donde se deja la autovía, es tradición parar a comprar corbatas —el hojaldre relleno típico de la zona— en alguna de sus pastelerías. Ya dentro del desfiladero, en el pueblo de La Hermida, hay un balneario histórico con aguas termales, y varios miradores señalizados a pie de carretera donde merece la pena bajarse del coche cinco minutos para ver la garganta desde abajo.
Si el autobús es tu opción, ese mismo paisaje se disfruta sin tener que estar pendiente de la carretera, aunque el trayecto se alargue por las paradas intermedias.
Al llegar a Potes
Una vez en Potes, el pueblo se recorre a pie sin problema: el casco antiguo es pequeño y las visitas principales —la Torre del Infantado, los puentes sobre el Quiviesa, el Monasterio de Santo Toribio a las afueras— están todas a poca distancia entre sí. Si es tu primera vez, la guía completa de qué ver en Potes reúne las visitas imprescindibles, dónde comer y cuándo es mejor ir, con el mercado de los lunes como referencia si quieres hacer coincidir la visita con el día de más ambiente.
Si sigues hacia los Picos de Europa
Muchos de los que llegan a Potes lo hacen como parada previa a subir al teleférico de Fuente Dé, a unos 25 kilómetros más por la carretera CA-185. Es la forma más rápida de meterse en el macizo central de Picos de Europa sin hacer una ruta de montaña, y se puede organizar como excursión de un solo día combinando ambas paradas. El detalle completo —cómo llegar, cómo funcionan las entradas y qué hacer arriba— está en la guía del teleférico de Fuente Dé.
Preguntas frecuentes sobre cómo ir de Santander a Potes
¿Cuántos kilómetros hay de Santander a Potes?
115 kilómetros por la ruta habitual: A-67 hasta Torrelavega, A-8 hasta Unquera y N-621 a través del desfiladero de La Hermida hasta Potes.
¿Cuánto se tarda en coche de Santander a Potes?
En torno a 1 hora y 45 minutos sin paradas ni tráfico. El tramo del desfiladero es de carretera estrecha y con curvas, así que no conviene calcularlo al ritmo de la autovía.
¿Hay autobús directo de Santander a Potes?
Sí, hay una línea regional regular operada por Autobuses Palomera, con parada en Unquera. La frecuencia es menor en fin de semana que entre semana; para el horario vigente, lo fiable es consultar la web del Consorcio de Transportes de Cantabria o llamar directamente a la compañía, porque cambia según la temporada.
¿Se puede ir a Potes en tren?
No directamente. Potes no tiene estación de ferrocarril; la más cercana está en Unquera, a unos 40 kilómetros, y desde ahí hay que completar el trayecto por carretera.
¿Qué carretera hay que coger para ir de Santander a Potes?
La N-621, que se enlaza en Unquera tras venir por la A-67 y la A-8 desde Santander. Es la vía que atraviesa el desfiladero de La Hermida y la única ruta directa entre ambos puntos.
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