Alquiler de coche en Santander: dónde hacerlo y qué mirar antes de reservar
Santander concentra en un radio muy pequeño el aeropuerto, la estación de tren y la de autobuses, así que moverse por la ciudad a pie o en transporte urbano es fácil. El coche de alquiler entra en juego en cuanto el plan sale del núcleo urbano: los pueblos de la bahía, los valles pasiegos, Liébana o la costa oriental y occidental tienen un transporte público mucho más limitado, y ahí un coche cambia por completo lo que se puede ver en un mismo viaje.
Dónde alquilar un coche en Santander
Las compañías de alquiler operan en Santander desde tres puntos distintos, y elegir uno u otro depende sobre todo de cómo se llega a la ciudad y de si se necesita el coche desde el primer día o solo para salir de excursión.
En el aeropuerto de Santander
El Aeropuerto Seve Ballesteros-Santander tiene mostradores de varias compañías de alquiler dentro de la propia terminal, así que quien llega en avión puede recoger el coche nada más pasar el control de equipajes. Es la opción más cómoda si el viaje empieza y termina en avión: se evita cualquier traslado adicional entre el punto de llegada y la oficina de alquiler. El detalle de cómo funciona la terminal, el autobús S4 y los accesos está en la guía del aeropuerto de Santander, y si el plan es dejar el coche aparcado unos días antes de recogerlo o después de devolverlo, conviene revisar antes la guía de parking del aeropuerto.
En el centro de la ciudad
Varias compañías tienen también oficina en el centro de Santander, una opción que interesa a quien llega en tren o autobús y prefiere alojarse primero sin coche —para no lidiar con el aparcamiento regulado del centro— y alquilarlo el día que va a salir a recorrer la región. Es también la opción lógica para quien ya está en la ciudad de vacaciones y decide sobre la marcha alquilar un coche para un par de días de excursiones.
En la estación de tren y de autobuses
La estación de tren y la de autobuses de Santander están juntas, en la Plaza de las Estaciones, y algunas compañías de alquiler tienen oficina en ese mismo entorno o muy cerca. Es el punto de recogida natural para quien llega desde Madrid, Bilbao o cualquier otro punto sin coche propio y quiere motorizarse nada más bajar del tren o del autobús. Los detalles de las distintas formas de llegar a la ciudad —avión, tren, autobús, coche o ferry— están reunidos en la guía de cómo llegar a Santander.
Qué mirar antes de reservar
Más allá del precio final, hay una serie de condiciones que cambian mucho la experiencia y que conviene revisar en las condiciones de cada reserva antes de confirmarla, no al recoger el coche.
- La franquicia o depósito de garantía. Es la cantidad que la compañía retiene o bloquea en la tarjeta como responsabilidad ante un posible daño, y varía mucho de una reserva a otra según la cobertura contratada. Algunas ofertas incluyen la reducción de franquicia en el precio base y otras la cobran aparte; conviene leer qué cubre exactamente antes de firmar el contrato en el mostrador.
- La política de combustible. Lo habitual es entregar el coche con el depósito lleno y devolverlo también lleno, pero existen otras modalidades (depósito lleno-vacío, por ejemplo) que conviene tener claras de antemano para no pagar de más al devolverlo.
- La categoría de vehículo y su disponibilidad real. Reservar una categoría no siempre garantiza el modelo exacto: suele garantizar el grupo (tamaño, cambio manual o automático, número de puertas), y el modelo concreto depende de la flota disponible ese día.
- La edad mínima del conductor. Las compañías suelen exigir una edad mínima y un tiempo mínimo de carné, y aplican recargos a los conductores más jóvenes; esta condición cambia de una empresa a otra y conviene comprobarla si el conductor tiene menos de 25 años.
- El seguro y las coberturas adicionales. Conviene distinguir entre el seguro obligatorio que incluye cualquier alquiler y las coberturas opcionales (robo, lunas, asistencia en carretera) que cada compañía ofrece de forma distinta.
Ninguna de estas condiciones es igual en todas las compañías ni en todas las tarifas de una misma compañía: la única forma fiable de conocerlas es leer las condiciones concretas de la reserva antes de confirmarla, no fiarse del precio anunciado en la búsqueda inicial.
Hay además un requisito que se repite en todas las compañías, aunque cada una lo formule a su manera: al recoger el coche hace falta el DNI o pasaporte, el carné de conducir en vigor con la antigüedad mínima que exija la reserva, y una tarjeta de crédito a nombre del conductor principal para el bloqueo de la franquicia; una tarjeta de débito o a nombre de otra persona suele dar problemas en el mostrador aunque el pago de la reserva ya esté hecho. Conviene llevar los tres documentos físicos encima el día de la recogida, no solo una foto en el móvil, porque algunas oficinas piden ver el original.
La Zona de Bajas Emisiones y el coche de alquiler
Santander tiene una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en su casco urbano que regula el acceso según la etiqueta ambiental de la DGT del vehículo. Con un coche de alquiler, esa etiqueta no la elige quien conduce: depende del modelo concreto que asigne la compañía según su flota y su antigüedad, así que dos reservas de la misma categoría pueden llevar etiquetas distintas. Antes de circular por el centro conviene comprobar qué etiqueta lleva el vehículo asignado —suele figurar en el propio contrato de alquiler o en una pegatina en el parabrisas— y contrastar el perímetro y las restricciones vigentes directamente en la ordenanza municipal de Santander, porque son datos que cambian y solo el ayuntamiento los mantiene actualizados.
Devolución y horarios
La hora y el punto de devolución quedan fijados en el contrato de alquiler, y salirse de ellos —devolver el coche tarde, en otra oficina distinta a la pactada o fuera del horario de apertura— suele tener condiciones específicas según cada compañía, desde un recargo hasta la necesidad de avisar con antelación. Si el plan de viaje incluye llegar a Santander por un punto y salir por otro —por ejemplo, recoger el coche en el aeropuerto y devolverlo en la estación, o entregarlo en otra ciudad—, conviene confirmarlo como opción disponible en el momento de la reserva, porque no todas las compañías lo permiten en todos sus puntos de alquiler ni en las mismas condiciones.
Preguntas frecuentes
¿Necesito coche para visitar Santander capital?
No. El centro, El Sardinero y los principales puntos de interés se recorren bien a pie o en transporte urbano, y el centro tiene aparcamiento regulado que no compensa para el día a día dentro de la ciudad.
¿Cuándo compensa alquilar un coche en Santander?
Cuando el plan incluye salir de la ciudad: pueblos de la bahía, valles pasiegos, Liébana o la costa oriental y occidental tienen un transporte público limitado fuera de las rutas principales.
¿Puedo recoger el coche en un punto y devolverlo en otro?
Depende de cada compañía y de cada oficina: es una condición que hay que confirmar como disponible en el momento de la reserva, no darla por hecha.
¿Afecta la Zona de Bajas Emisiones a los coches de alquiler?
Sí, igual que a cualquier otro vehículo: lo que cambia es que la etiqueta ambiental depende del modelo que asigne la compañía, no de una elección propia, así que conviene comprobarla antes de circular por el centro.
Si el plan es llegar a Santander y salir después a recorrer Cantabria, la guía de qué ver en Cantabria reúne pueblos, playas y rutas por toda la región para organizar el resto del viaje.
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